Más allá de todo tiempo…. SOLEDADES – LEJANÍAS SIN DISTANCIA

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Más allá de todo tiempo…

 

Te amaré más allá de todo tiempo.

Es un amor de entrega, sin retaceo,

sin balances que midan en lo incierto,

será un amor apto para logrado texto.

Terrenal le dicen, por transitar senderos

unidos por la huella arada en requiebros,

sembrando su terneza, caricia de embeleso,

efímera cosecha de alocados anhelos.

 

Te amaré, afirmando el comienzo,

cuando tan simple era, expresar sin atuendos,

pintando de colores las risas y los vientos

en entrañables auroras, bajo el azul de un cielo.

Te amaré, y mi alma estará distante

en busca de un remanso imperecedero,

y cuando instale en un rincón del universo

la efímera materia, podré crear un verso.

 

De muy pocas palabras, quizá indescifrables

para los eruditos que desmenuzan sentimientos,

serán sílabas de estrellas, de lágrimas en perlas,

de brazos en sosiego, la clave es : te amaré…

por siempre…, más allá del tiempo…

                                           bendito es el misterio.

 

© María del Carmen Menéndez García

19/09/2010

 

 

 

aprendiendo ♥♥♥ SOLEDADES ♥♥♥ LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥♥♥

aprendiendo

La luz temprana de un nuevo amanecer
le dijo: – despierta ya es un nuevo día -.
Y paso por su mente en suave ráfaga,
el día de ayer. Emprendió la marcha…
Sabía, pues algo sabía de las alboradas,
despeinó sus alas, dejó libre a una estrella
que dormía en su almohada,
luego de ser hurtada al distraído cosmos
en una noche desvelada y blanca.
Sentía en su alma, aquello que guarda
en complicidad con silencios del Cielo.

La orbe, urbana, pintaba tintes esmeraldas
con mezcla de grises, mezquina de soles,
convidaba sorpresas al paso del tiempo,
ese duende constante, que acorrala.
Adornó su cuerpo, prolijamente,
su rostro matizó, así, no se notara
la palidez de inviernos despuntando al alba…
Se vistió de vida con sus miradas de melancolía…
La brizna sutil, olvido en su frente resabios de sol,
y altiva y oferente, arropó al viento,
enarboló contentos, acaparó suspiros.

Y cuando creía, que ya, todo lo sabía,
cada alborada le estampaba en el alma
una nueva enseñanza, y tenazmente creía, que aprendía…

© María del Carmen Menéndez García

UN TODO ♥ SOLEDADES ♥ LEJANÍAS SIN DISTANCIAS ♥


UN TODO

Llego a ti cada despertar,

te vas de mi

cuando las sombras

con su luz inundan.

El alma en vela

se nutre en tu presencia

divina esencia

que a mi pobre ser elevas.

 

Soy nada, y a veces todo,

y al reflexionar…

se que me has creado,

para ser participe

de tu legado.

Y no se, si he cumplido

mansamente tu mandato,

más sé,

que voy junto a tus pasos,

que eres tu quien me guía,

que eres mi fuente,

el nido ardiente

en que este amor anida.

 

Perdóname,

si notas que errante

 esquivo tu perfil,

es mi humana esencia,

y olvido, el principio y fin…

Y  luego al despertar

de un sueño navegante,

me veo en tu mirada

y todo es claro, diáfano,

y me agiganto

en mi egoísmo…, en tus manos.

 

Es un tanto racional,  traslucido,

que solo sabe darse

en vorágine

del carrusel de existir.

Llego a ti en cada amanecer,

y TU quedas por siempre

 en mi cuando las estrellas

iluminan alboradas..

María del Carmen Menéndez García

 

 

 

 

 

 

 

de paso ♥ SOLEDADES – LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥

de paso ♥ SOLEDADES - LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥

de paso

No me preguntes nada,
déjame así, a tu lado,
mi silencio no es indiferente
es que quiere
embeberse del milagro.
Y si notas, timidez,
en mis respuestas,
hasta cierta parquedad,
y estar presente,
y ver en mi mirada
cierta ausencia,
es algo inexplicable
cuanto siento,
y temo sea invento de mi mente.
No me preguntes,
ni pienses que poco vale el tiempo
que pierdes en mi simpleza,
mañana seré recuerdo,
un alivio sutil
te provocará mi ausencia,
no me preguntes,
déjame así
con quimeras sin respuestas

María del Carmen Méndez García

sin estar…, SOLEDADES – LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥

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sin estar…,

En cada rincón, te siento, te vivo,
te respiro, te encuentro en el sol
que filtra caricias en mis manos,
tibias manos ausentes de dicha.

Converso contigo en mudo eco,
ni el viento lo nota, es tal el silencio,
que no se percibe el lento respiro,
y así sé que existo, sin estar presente…

Realizo tareas cuál frágil veleta
que gira en entorno sin mera réplica,
me guía tu voz y, a ciegas me pierdo
entre mis recuerdos, y se acaba el día.

Y el día, comienza en cada orilla,
en cada espacio de mis arterias,
palpando huellas de tu presencia,
y te siento, te miro, te abrazo,
y tú no estás…

María del Carmen Menéndez García

2011