Por siempre… ♥♥♥ SOLEDADES ♥♥♥ LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥♥♥

Por siempre…

 

Quédate a mi lado, acompáñame…

deja tu mirada perdida en tus pensamientos,

que tus manos enciendan un cigarro,

y en ese humo esfume el milagro.

Regálame el silencio, sin regaños

por esos  motivos que entiendes como faltas,

sobran las palabras, basta una mirada,

y se aclara la niebla de la tarde.

 

Y es tarde para todo, no hay principio,

deja que se ahoguen los latidos,

las creencias  que acapara el alma,

deja mi tristeza a su albedrío.

Es un parloteo, en un monólogo,

el eco responde poco y todo,

apenas un gesto, el  movimiento de tus manos,

cuando deja la ceniza del cigarro abandonada

en solitario platillo del tiempo.

 

Iré  partiendo sin  despedidas,

y ha de ser menos dolorosa esta  herida.

Recordaré por siempre tu presencia,

cada paisaje tendrá de ti su esencia.

El mar decidido a la contienda,

y el arrullo de las olas en mansa quietud

calando con blanca espuma, mi entrega,

a sabiendas que agoniza  ante el destino…

 

©María del Carmen Menéndez García

Pintura: Duy Huynh

 

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AL PASO DE LOS AÑOS ♥♥♥ SOLEDADES ♥♥♥ LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥♥♥

AL PASO DE LOS AÑOS

 

Somos un paisaje poblado de recuerdos,

somos manos que yacen al lado del sendero

en busca de reparo

añosas, dúctiles, con ansias de ser.

Todo lo dieron forjando un futuro,

y hoy, el futuro ya fue…

navegantes sin rumbo, sin puerto,

un punto impreciso que atisba a lo lejos

quizá presagiando el clamor,

errantes mayores en busca del azul

final esperado de luz.

Más es sólo tiempo que nos cubre,

por dentro, allí dónde reviven los sueños,

llevamos los años aquellos

del radiante amor, las cálidas manos con bríos,

el alma surcando confines,

y hoy somos… cimiento, ternuras, cosecha

con sienes nevadas, experiencia de a dos,

en plenitud y melodiosa calma

gozando el mágico legado… del amor…

 

María del Carmen Menéndez García

 

Despedida ♥♥♥ SOLEDADES – LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥♥♥

Despedida

Atiborraba  palabras, dejaba pequeñas partículas de arena, representantes silentes de huellas para aspirar presencia, robaba tiempo, a sabiendas que es bien etéreo, sature espacios, con el solo propósito de verte en ellos…

Me dejaste avanzar, mis alas crecieron, me sentí participe de la magia, roce cielos maravillados, grave imágenes en los recodos del alma, utópica semblanza de momentos.

Y de pronto, las palabras ahogaron su sonido, las huellas las disperso la absurda realidad del agobio, el tiempo se deslío entre los dedos, ¿cómo continuar? cuando la despedida es inminente…, vida.-

María del Carmen Menéndez García

  

aprendiendo ♥♥♥ SOLEDADES ♥♥♥ LEJANÍAS SIN DISTANCIA ♥♥♥

aprendiendo

La luz temprana de un nuevo amanecer
le dijo: – despierta ya es un nuevo día -.
Y paso por su mente en suave ráfaga,
el día de ayer. Emprendió la marcha…
Sabía, pues algo sabía de las alboradas,
despeinó sus alas, dejó libre a una estrella
que dormía en su almohada,
luego de ser hurtada al distraído cosmos
en una noche desvelada y blanca.
Sentía en su alma, aquello que guarda
en complicidad con silencios del Cielo.

La orbe, urbana, pintaba tintes esmeraldas
con mezcla de grises, mezquina de soles,
convidaba sorpresas al paso del tiempo,
ese duende constante, que acorrala.
Adornó su cuerpo, prolijamente,
su rostro matizó, así, no se notara
la palidez de inviernos despuntando al alba…
Se vistió de vida con sus miradas de melancolía…
La brizna sutil, olvido en su frente resabios de sol,
y altiva y oferente, arropó al viento,
enarboló contentos, acaparó suspiros.

Y cuando creía, que ya, todo lo sabía,
cada alborada le estampaba en el alma
una nueva enseñanza, y tenazmente creía, que aprendía…

© María del Carmen Menéndez García