una rosa…, y su vitamina ♥ SOLEDADES (LEJANÍAS SIN DISTANCIA)

  • una rosa…, y su vitamina

 

La rosa quedo sobre el teclado,

muy blanca, en apenados pétalos

conserva el perfume de tiempo…

no encuentra la música en ecos.

Ojea entre versos mal escritos,

tan sólo percibe entre sus manos

aquello que el afecto le ha bordado.

 

Con hilos de oro en su diagrama

la rosa tristemente dice…, nada…

se hunde en el desierto del olvido

bucea sus recuerdos más queridos

no haya resabios en vana búsqueda,

la rosa se marchita en madrugadas.

 

Las espinas atizan su existencia

reabren cada huella de esperanza,

las lágrimas, le pintan esmeraldas

en ajada mirada que la rosa cultiva.

Las notas una a una se entrelazan

conjugan los verbos exaltados,

la rosa se mece en el teclado,

y hálito de paz abraza a su esencia.

 

La rosa quieta, se eleva del teclado,

en esa su porfía por rozar un sueño,

sus pétalos perfume de ambrosía

le otorgan a su lágrima sereno vuelo.

Aguarda silenciosa, vorágine de rimas

le arropan, retoña la rosa, si tú estás…

 

María del Carmen Menéndez García

 

2011

 

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NAZARENO *** MACARENA *** UNA VEZ VIVÍ ***

Nazareno


Es la imagen que he dejado en la Atalaya
custodiando los sueños que no fueron.
A lo alto majestuoso en su madero,
la madera de mi tierra
que tallaron laboriosos carpinteros.
Es la imagen que recuerda mi memoria
en las manos de mi madre, sabio rezo,
mimando perlas de un Rosario
al amparo de tu Madre, Nazareno.
Es la tibia ternura de tus ojos,
y te veo en la mirada…
de níveo cielo y sus misterios.
Es este sentimiento que me embarga,
tus caminos, Señor, son tan certeros…
que el alma no equivoca su destino,
y tus pasos hoy recorro en embeleso.
De la mano que es me guía, que me nutre,
que me eleva hacia tu encuentro…
es mi Reina, medianera de la gracia,
es María, que me brinda su consuelo.
Es la imagen de tu rostro, Jesús Bueno.

María del Carmen Menéndez García

agosto de 2010







MACARENA

AMOR… *** MACARENA

AMOR…

Haré la vigilia, veré tu regreso,
Sábado de Gloria, noche de oración,
aguardo la hora feliz del encuentro.
En el alma reina sutil sortilegio,
el templo es silencio en recogimiento.
Vigilia Pascual, tu advenimiento
esplendor azul, sin llagas tu cuerpo,
te veré Amor, y no habrá tormentos,
y cánticos nombrándote serán dulce eco.
Te veré amor, serás luz, abrigo,
a mi dolor inmenso, y seré tu cobijo
si tú aceptas serlo…
Un dulce pregón, el cirio encendido
preludio de tu resurrección,
y mí corazón se embebe de gozo, Amor.

Mari Carmen

MACARENA

MACARENA