UN VUELO ENTRAÑABLE *** UNA VEZ VIVÍ *** MACARENA

Un vuelo entrañable

Despierto y aún en sueños cada día
emprendo la marcha hacia tu encuentro,
y es el mismo Dios que el ansia abriga
y maravilla a mi alma de contento.
Emprendo mi viaje despojada
de todo exceso de equipaje,
mis brazos como alondras
baten alas, tu orilla, es la luz de aterrizaje.
Imploro al tiempo sosegado
apresure el sol de la alborada,
la esperanza anida aquí, en mi almohada
borrando los grises de la noche.
Despierto, y siento tu presencia,
y es Él que benévolo unge de apego mi destino,
instando a que avence raudamente…
al oasis fraterno…, un cielo…, tan querido…

María del Carmen Menéndez García

enero de 2011

MACARENA

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ADORACIÓN *** UNA VEZ VIVÍ *** MACARENA

ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Es adorar a Jesucristo, el “Pan vivo bajado del cielo” (Juan 6.51), en su presencia viva y real en la Eucaristía.
Adorar a Dios es reconocerlo como Dios, como creador y Salvador, Señor y Dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso.
Adorar a Dios es reconocer. con respeto y sumisión absolutos, la nada de la criatura, que sólo existe gracias a Dios.
Adorar a Dios es alabarlo, exaltarlo y humillarse a sí mismo, como hace María, que confiesa con gratitud que “Ël ha hecho grandes cosas y que su nombre es Santo.

En cuantas oportunidades nos hemos preguntado, ¿ por qué tengo que ir a un lugar específico para Adorar a Dios? si está en todas partes.
Dios está en todas partes, pero no de la misma manera. Hay una presencia de Dios por inmensidad, por medio de Jesús Resucitado en la Iglesia, en su Palabra, en el hermano que sufre, en el Sacerdote, y la más eminente y plena de todas en el pan y el vino consagrados en la Eucarístia celebrada o reservada en el Sagrario, dónde está personal y substancialmente presente. Es el legado de amor que nos dejó y la forma más humilde, silenciosa y vulnerable de quedarse presente entre nosotros cumpliendo su promesa: “ESTARÉ CON USTEDES HASTA EL FIN DEL MUNDO”

Adorar al Santísimo Sacramento, es sin duda elevar nuestro espíritu a un estado de paz absoluto, es poder hablar con Él en la serenidad del templo, su casa, nuestra casa, despojarnos de todas nuestras ataduras, sentir la inmensa alegría que supone el saberse seguros pues Él nos cobija, quizá la plegaria se convierta en silencio, quedando nuestro corazón al desnudo, si Él sabe todo cuando habita en nuestro interior, y nos escucha y perdona. Comunión del alma con el Altísimo, éxtasis divino logrado en su presencia, por esto y mucho más, te adoro Señor.

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré” (Mateo 11,28).

María del Carmen

MACARENA

mariposas quietas *** MACARENA *** UNA VEZ VIVÍ ***

mariposas quietas
Mis manos se pliegan en regazo,
las mismas que derriban la distancia,
invisibles en sus alas aguerridas,
con el poderío simple, de saberse francas.
Mis manos mariposas asustadas,
cuenco dónde anidan lágrimas
y, aquella, recuerdas su osadía,
se asomaba tardía en mis pupilas
queriendo ser poema, y tú le diste vida…
Mis manos al amparo de las tuyas,
aprendieron a cincelar el alma
pintando de arco de iris el presente,
sabiendo lo efímero del mañana.
Mis manos son espera…, esperanza…
son todo y sin ti, ya ves, son nada,
son sólo dos diademas contenidas,
que se unen en rezo, sublime nostalgia.

María del Carmen Menéndez García

enero de 2011


MACARENA

VIVO ENAMORADA *** EMMA MARGARITA R. A. -VALDÉS *** MACARENA

VIVO ENAMORADA
Por
EMMA MARGARITA R. A.-VALDÉS
Por tu amor, fascinada,
mi corazón rebosa de alegría,
hoy vivo enamorada,
y en mi tierra baldía
has sembrado esperanza y armonía.
Me contemplo en tus ojos,
ventana de tu clara intimidad,
no denotan abrojos
de negra realidad,
reflejan sólo el bien y la verdad.
Te ansío día a día
y cada noche vibro con tu amor;
tu ardiente cercanía,
tu ser embriagador,
seduce mi razón con su fulgor.
Tu amor es maravilla
que me ofrece el sabor de mar y cielo,
asomada a tu orilla
acallo mi desvelo
y agita mi raíz afán de vuelo.
Me alumbro con tu luz,
más brillante que el sol y las estrellas,
serenas mi inquietud
y, en las noches más bellas,
imprimes en mi cuerpo amantes huellas
Es tu abrazo mi asilo,
vivero de claveles y azucenas,
tu pleamar tranquilo
ahoga viejas penas
e inflamas de pasión mis frías venas
Emma-Margarita R. A.-Valdés


¡Felicidades! por todo el AMOR que anida en ti!
Gracias, querida amiga Emma.

enero del 2011

Maricarmen
MACARENA