"VIGILIA POR LA VIDA NACIENTE" *** MACARENA ***

“VIGILIA POR LA VIDA NACIENTE”

El Papa Benedicto XVI nos convoca el Sábado 27 de Noviembre, Día de la Virgen de la Medalla Milagrosa,  unirnos a la “Vigilia por la Vida”. En este comienzo de Adviento unidos en oración junto al  Papa Benedicto XI y a nuestros Obispos recemos en todas las Misas del 1º Domingo de Adviento, una sentida suplica a la Virgen Madre de la Vida misma.

SUPLICA A LA VIRGEN

María, te confiamos la causa de la vida;
mira, Madre, el número inmenso
de niños a quienes se les hace difícil nacer,
de pobres a quienes se les difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia.
Haz que quienes creemos en tu Hijo
sepamos anunciar con firmeza
y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.

Dios te salve María…

– Ruega por nosotros santa Madre de Dios.
– Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
  de Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos.

Dios todoporeso,
que, según lo anunciaste por el ángel,
haz querido que tu Hijo
se encarnara en el seno de María, la Virgen,
escucha nuestra súplica
y haz que sintamos la protección de María,
los que la proclamamos verdadera Madre de Dios.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén. 

Desde mi modesto sitio y fiel a mi apostolado, os invito. Es una convocatoria mundial en defensa de la vida por la Vida  ¡Únete a Nuestra Madre!.

María del Carmen
MACARENA
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A LO QUERIDO *** MACARENA *** UNA VEZ VIVÍ ***

A LO QUERIDO
Protege las alas que hacia ti me acercan.
Las gotas de albor, que día a día te entrego,
mis quimeras inertes, mis brazos en espera.
Las horas ausentes alborean con su vértigo,
el aire se expande más allá de mis suspiros
y, a veces me sucede, que ya no sé, si vivo.
El cielo azul por las noches se alfombra
de estrellas que marcan un rumbo,
es que ya no vislumbro, obstinada,
la luz que me enseñan, aquí es incoloro
y, me apena, es la sinzarón que empaña.
Protege cada una de las palabras dichas,
si crees que han sido remanso y nobleza.
Protege los silencios en el agua límpida,
la misma que ha sido la fuente sedienta
en que mi melancolía encontró tus huellas.
Más no podrá el destino en su intento
suprimir de mi alma cincelado tesoro.
Mágico torrente gravitando desiertos,
y por ser tan mágico, convirtió espacios
en calidez eterna, soñado sublime refugio
forjado en esencia. Protege mis alas…
María del Carmen Menéndez García
MACARENA