SENDEROS *** UNA VEZ VIVÍ *** MACARENA

Senderos

Al transitar las páginas que nos muestran el camino, el lenguaje de la fe, de la entrega incansable, del perfecto amor que se brinda al otro, pues desde allí está el comienzo.
En mi alma, pétalos blancos, de una pureza inusitada un día acariciaron desde un universo, con el tiempo hermosas rosas dieron forma, flores de mayo, una blanca rosa, y de su mano llegar a la Luz.
Es un sendero armonioso perfumado por el dulzor de la amistad, pura y mansa amistad, que se nutre en la fuente de su generosidad. Ser único, en un manantial de sublimes obras donde la fe se bebe, se respira, se siente, envuelve y enaltece.
Dios me ha otorgado un tesoro…, que atesoro y atesoraré cuidadosamente.
Del dolor más intenso puede ofrecer templanza y se halla un remanso, y se comprende el dolor, ante las dudas, el cansancio que suele ofrecer el trajinar, el paso de las horas, de los años, ofrece el cántaro de su sabiduría en la seguridad que todo es posible cuando se descansa en Dios, aceptando cuanto Él dispone y aprendo. Disfruto los momentos de algarabía, pues en esos momentos una suave brisa acaricia a mi alma…
Al igual que la Santísima Virgen María, es su humildad infinita, suavemente siembra en la entereza de la fe, y los surcos abiertos ofrecen cosecha divina.
Por todo esto y muchísimo más, quiero dejar en este modestísimo espacio, en Macarena, mi gratitud infinita hacia ella, mi testimonio de admiración y profundo cariño, pues por ella mi sendero es su Luz, Luz que me lleva a ELLA.


¡Gracias querida amiga Emma!

ABRAZOS, en Jesús y María


María del Carmen Menéndez García






MACARENA

LA MISA Y EL LEGIONARIO *** MACARENA *** UNA VEZ VIVÍ **

La misa y el legionario

El legionario busca su santificación por medio de su apostolado, y ungido en los dones del Espíritu Santo ha de lograr ser un auténtico instrumento para transmitir a sus hermanos.
Por medio de Maria, María- del Espíritu Santo, al sentir nuestro corazón pleno de amor y fe, tendremos el medio para seguir los pasos de la Legión, un poder que “renovará la faz de la tierra”. El Calvario y en el, se perpetua el Sacrificio de Jesucristo, y en la misa se renueva. Se diluyen las distancias, y todo es un uno, el sacerdote y el Sacrificio de Jesús, la diferencia es el modo de ofrecer, contiene todos los dones de la Redención. Es fiesta porque Jesús resucito, es recordatorio del sacrificio de Jesús, es banquete, pues en el recibimos el alimento para nuestra alma. La Legión pide a sus miembros, reciban la Eucaristía asiduamente, de ser posible diariamente. Consta de dos partes primordiales, la liturgia de la Palabra y la liturgia de la Eucaristía, unidas componen un acto de sublime adoración.
Al concluir la Misa, María sigue con su los legionarios, y junto a Ella participarán bajo su amparo en la distribución de las gracias recibidas.
Placenteramente, en unción, recibiendo el Pan de Vida y compartiendo junto a Ella el Sacrificio de su Hijo para nuestra Redención.

María del Carmen

MACARENA